Escribe sus respuestas a su ritmo. Preguntas cortas, una pantalla a la vez.
Un panel pequeño con respuestas claras a preguntas comunes. Costo, tiempo y quién lee su caso. No toma su historia.
Escriba al mismo número al que puede llamar. Responda cuando pueda, en el almuerzo, en el camión, cuando los niños duerman. Una historia larga puede tomar más de un mensaje.
Usted habla y alguien lo anota por usted. Inglés o español. Una historia larga puede tomar más de una llamada.
Prefiere escribir sus respuestas en vez de decirlas en voz alta.
Quiere saber cómo funciona antes de contar nada.
Está en el trabajo, en el hospital, o no puede hablar en voz alta.
Escribir es difícil, le duelen los ojos, o prefiere explicarlo hablando.
Un teléfono o computadora. Nada que imprimir ni descargar.
Solo esta página. El panel abre en la esquina.
Su teléfono. Pueden aplicar tarifas de mensajes y datos.
Nada. Llame y empiece a hablar.